Reconocemos los impactos potenciales de las emisiones relacionadas con la minería en la salud humana, el medio ambiente y las comunidades cercanas, y estamos comprometidos a minimizar estos impactos mediante la planificación específica del sitio, la implementación de medidas preventivas, la evaluación continua del desempeño y medidas de control efectivas.
Nuestro enfoque de gestión considera los impactos en la calidad del aire tanto dentro de los límites de nuestro sitio como en las tierras y comunidades adyacentes para apoyar la salud y el bienestar de los trabajadores y las comunidades, al tiempo que contribuye a un entorno más sostenible durante todo el ciclo de vida de la minería.
Los programas de monitoreo se adaptan a las condiciones específicas del sitio y a los requisitos reglamentarios y pueden incluir el seguimiento de las emisiones de óxidos de nitrógeno y azufre, compuestos orgánicos volátiles, monóxido de carbono, contaminantes atmosféricos peligrosos y partículas.
Las emisiones de polvo provenientes de voladuras, movimiento de vehículos y manejo de materiales se gestionan en nuestras operaciones mediante técnicas de supresión ampliamente adoptadas, como pulverizaciones de agua, agentes aglutinantes, almacenamiento y transporte cubiertos, y sistemas de filtración de aire. Nuestras acciones varían según el sitio, pero siempre buscan reducir el impacto tanto dentro de nuestras operaciones como en las comunidades circundantes. Para garantizar la eficacia de nuestras medidas de calidad del aire, documentamos los procedimientos, capacitamos a nuestro personal y monitoreamos su eficiencia. Estos esfuerzos continuarán durante toda la vida útil de cada mina.